No soy lo que en el medio se conocería como un "buen trago" (el que bebe mucho licor y no se embriaga con facilidad), tampoco soy un "cabeza de pollo" (el que con dos o tres tragos está embriagado), soy un modesto bebedor de fin de semana que no deja de lado la oportunidad de acomodarse en un bar para levantar un vaso o una copa y saborear lo exquisito de una bebida alcohólica.
Claro, ahora la moderación trata de ser parte de mi vida y busco encontrar en el trago o coctel que me estoy bebiendo, todo el sabor, aroma, color, contextura para poder deleitarme con él y luego saber que inmediata o tardía reacción causa en mi cuerpo y en mi psiquis. De este recorrido etílico podríamos narrar grandes epopeyas sin embargo vamos a limitarnos en tres entregas a poder conocer ciertas recetas, ciertos sabores, secretos, historias de algunos de los tragos que me han parecido fabulosos.
El Destornillador, es uno de los más populares cócteles con vodka, su historia aunque confundida en momentos y personas, data de mediados del siglo anterior y de lo que si podemos estar seguros es que quienes lo iniciaron fueron obreros rusos, austriacos y polacos que para aplacar el frío del invierno y del lugar ingresaron clandestinamente una botella de Vodka, y para poder camuflarlo y no ser detectados, lo mezclaron con jugo de naranja y para mezclarlo usaban los destornilladores que cada uno tenía.
Este cóctel posee una característica muy particular y es la de ser un trago refrescante de sabor ácido amargo y que es connotado por su frescura por lo que se lo considera un trago refrescante.
Otro trago que por su sabor y frescura debe siempre ser invitado a nuestro paladar es el mojito, la perfección de la mezcla exacta de un buen ron con el zumo de limón, el hielo, soda blanca, azúcar y el sabor inconfundible de la hierba buena, son los elementos perfectos para un trago triple "A", apetecido por hombres y mujeres; y apropiado para cualquier situación.
Por su parte, la uva da al Pisco un agradable y dulce sabor que al mezclarse con le clara de huevo batida, el azúcar y el limón forman una exuberante sabor acido-dulce que es fabuloso para después de las comidas o para compartir con una buna variedad de quesos maduros.
Luego podemos hablar del emperador de los licores, el Whisky, que en su estado natural (es decir solo) y con sus 40 grados de alcohol es considerado uno de los más deliciosos licores, con un elegante sabor masculino y propio del buen gusto.
Pero si de licores masculinos hablamos, llegamos al "mero, mero", el tequila cuyo sabor fuerte y caliente proveniente del agave puede ser causa de las mas grandes borracheras.
Hablando de estos dos últimos podemos citar dos cócteles maravillosos, el padrino que es la mezcla del whisky y el amareto en proporciones equivalentes a las 2/3 partes del primero y 1/3 del segundo, generalmente acompañada de hielos; y, la cucaracha que aunque su nombre no es el mas apetecido, si lo es este excelente trago producto de la mezcla de tequila y licor de café cuya presentación incluye el flameado.
Para concluir esta primera entrega no quiero dejar de mencionar el mítico "ajenjo", licor al que se le han acreditado, en el transcurso de la historia, dotes muy peculiares por los que incluso fue considerado un licor del demonio y su venta fue prohibida. Este licor de casi 70 grados de alcohol ha sido motivo y antecedente de algunos actos temibles en la historia del mundo.
Para la nueva entrega traeremos mas explicaciones osbre el ajenjo y nuevas recetas y productos.

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